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Estos argentinos están mejorando la educación y ya ganan $ 5,5 millones

Estos emprendedores le pusieron el cuerpo a su objetivo de escalar un desarrollo propio para innovar en el ecosistema educativo. Por SEBASTIÁN DE TOMA - 26 de Septiembre 2018
Estos argentinos están mejorando la educación y ya ganan $ 5,5 millones

El 77 por ciento de los educadores consultados por Fujitsu —una compañía japonesa proveedora de servicios TIC— indicaron que esperan que su lugar de trabajo se convierta en un centro de educación digital en los próximos años. En este sentido, el 95 por ciento de los consultados hablaron del “aprendizaje digital” y la “interactividad”, así como de “contenidos digitales”, y dejaron de lado cualquier referencia a la gestión educativa. Sucede que, en palabras de Norberto Yoan (31 años), “el sector educativo es conservador” por fuera de los contenidos, donde sí se busca innovar con asiduidad.

En 2013, él junto a dos compañeros de estudios con quienes cursaba la carrera de ingeniería informática en la Universidad de Buenos Aires, pensaron en desarrollar un sistema que sirviera, en primera instancia, como cuaderno de comunicados online pero al poco tiempo de comenzar a trabajar se dieron cuenta que podía aportar a la gestión interna de las escuelas.

“El producto se hizo más fuerte en la gestión académica interna y después evolucionó para incluir servicios para la familia. Empezamos con las asistencias y luego incorporamos boletines, primero en el nivel secundario y luego en el primario y el inicial”, recuerda Yoan.

Hoy, el sistema incluye control de asistencias, fecha de evaluaciones, sanciones, comunicados, todo lo que una escuela necesita comunicar a la familia y además la posibilidad de completar y generar documentos oficiales obligatorios como los boletines y el parte diario, entre otros.

Cuesta arriba

El camino se hizo difícil. Tanto así que de los tres socios que empezaron hoy quedan dos, Yoan y Mauro Ciancio (32). Los tres empezaron a trabajar, ya antes de finalizar los estudios, en una software factory e hicieron desarrollos a medida para distintos clientes pero decidieron al poco tiempo que querían tener un producto propio en el que pudieran trabajar y ver una evolución concreta. “Cuando el producto es propio tiene mayores desafíos, cuando trabajás para otros sabés que tu trabajo tiene un momento en el que se termina y pasás a otro tema.”

El tercero —un poco como el quinto Beatle— se fue mucho antes de alcanzar la sustentabilidad actual. Al principio fue difícil, “había que hacer el esfuerzo de no cobrar un sueldo y, a la vez, no tener trabajo fijo para poder meterle al proyecto todo el tiempo necesario”, relata Yoan, comprensivo ante el prematuro abandono de quien comenzó con ellos. Es por esto que al año y medio de comenzar ya eran los dos socios actuales, ambos hijos de docentes —lo que les da una insight particular respecto de la industria en la que decidieron incursionar— y ambos con la ambición de “hacer un aporte diferente”, en palabras del entrevistado, el CEO de la compañía (Ciancio es el CTO).

“El rubro es complicado porque es conservador. En un colegio si se hacen las cosas de determinada manera desde hace 25 años, es difícil cambiar la forma de trabajar; el docente no quiere aprender cosas nuevas por afuera de lo que le interesa.” Al principio participaron en concursos, lo que los llevó a ganar el BA Apps 2013 gracias al voto del público y llegar a las finales de la competencia de negocios del IAE Naves, pero luego se dedicaron de lleno al desarrollo de la plataforma.

Lo que más les complicó la vida fue la relación entre escalar el producto y el darse a conocer a la comunidad educativa argentina. Por esto tuvieron que hacer mucho acompañamiento al principio para sortear los puntos que suelen, en la experiencia de Yoan, generar polémica, como que el docente tenga que realizar la carga de datos.

“Traccionar a 200 personas es complejo, por eso en primera instancia apuntamos todos los cañones al proceso de generar el boletín. Cuando se cierra ese ciclo, y el resultado es óptimo, se da una retroalimentación motivadora.” Subraya que las primeras ventas les demandaron mucho tiempo y mucho trabajo de posventa. “Las primeras implementaciones las tuvimos que manejar entre todos, nos llegaban 300 mensajes por día y ese volumen nos generaba una incertidumbre importante”, especifica.

“Todo lo hicimos bootstrapeando, con ahorros propios y mucha austeridad.”

Explica el CEO que el sistema fue evolucionando en base a la experiencia de los usuarios para lograr generar un desarrollo que a la vez fuera escalable y que pudiera personalizarse para las distintas necesidades.

“Hoy damos servicios a distintos tipos de colegios, desde los de Ciudad de Buenos Aires y el conurbano hasta otros en varias provincias como Santa Fe, Córdoba, Río Negro y Chubut. Cada provincia tiene su propio sistema educativo y además, dentro de una misma provincia, cada escuela es un mundo: no es lo mismo un colegio con una cuota muy alta que otro parroquial masivo o uno bien chico.”

Fue gracias a ese feedback que incorporaron funcionalidades nuevas como la posibilidad de compartir archivos entre los usuarios de la plataforma y un módulo extra para gestionar el sitio web de la escuela. El sistema incluye una App para PC y smartphones exclusiva para que los padres puedan consultar la información en línea y todo está hosteado en distintas nubes públicas: Amazon Web Services para distintos servicios de cara a los usuarios como el mailing, las notificaciones push y el alojamiento de los contenidos que estos cargan; Digital Ocean para el hosting de toda la plataforma; y New Relic para el monitoreo de la aplicación.

“Todo lo hicimos bootstrapeando con ahorros propios, el apoyo de la familia y mucha austeridad. Fue bueno haber empezado de jóvenes, cuando arrancamos yo tenía 25 años. Ahora sería más difícil arrancar de cero”, declara Yoan.

En la actualidad, contando a los dos fundadores, son seis personas trabajando en las oficinas que tiene Acadeu en el barrio de Palermo.

Según el cofundador de la plataforma, no tienen una competencia directa porque o hay sistemas legacy para gestión académica o son cuadernos de comunicados online, pero no hay otro producto que reúna las dos funcionalidades.

“El cuaderno de comunicados en línea típico tiene un enfoque similar a las redes sociales. Es válido pero eso significa que los datos que se generan allí después hay que trasladarlos a otro lugar.”

Ya tienen como clientes a 60 establecimientos educativos lo que quiere decir que gestionan más de 120 niveles, entre inicial, primario y secundario. Para el futuro prevén continuar creciendo, primero en la Argentina y luego en el resto de la región, por lo que planean a mediano plazo salir a buscar un inversor ángel. 

En números

Fundación: 2013

Inversión inicial: US$ 100.000 (bootstrapping)

Socios: 2

Facturación (estimada, 2018): $5.500.000

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Nota publicada en la edición 252 (septiembre/2018) de INFOTECHNOLOGY. 



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1 Comentario

AGUSTIN MENEGHINI Reportar Responder

Buena nota. El que redacta no es periodista, claramente. Recién me entero el nombre del programa faltando 3 párrafos para terminar la nota, casi escondido.

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