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Conoce cómo los emprendedores consiguen US$ 100.000 en 30 segundos

¿Cómo “pitchear” una idea? Convencer es fundamental para conseguir la financiación de una startup. Los consejos de aceleradoras y players que ya han pasado por el proceso. 09 de Marzo 2018
Conoce cómo los emprendedores consiguen US$ 100.000 en 30 segundos

La idea tiene algo de epifánico, su aparición suele ser un fogonazo casi místico. Capturar ese razonamiento que permite entender lo que antes no se lograba descifrar suele ser un instante revelador, pero es solo el principio del problema. Una idea debe ser madurada, desarrollada y luego llevada a la práctica, lo que representa un proceso plagado de marchas y retrocesos. En el ámbito tech, la lamparita encendida puede dar lugar a nuevos proyectos que aporten soluciones a problemas aún no resueltos. El ideólogo con alma de emprendedor toma su concepto y corre extasiado a mostrarlo al resto del mundo;se trata de algo revolucionario, confía en que va a cambiar el mundo—o, por lo menos,su mundo—.De repente, frena en seco:se ha encontrado con un problema inesperado. ¿Cómo expresarla idea y no morir en el intento? Los humanos exponemos nuestras ideas todo el tiempo, las debatimos desde tiempos inmemoriales, ya sea alrededor de una fogata, en una plaza pública o, más cerca en el tiempo, en una mesa de bar acompañados de una ronda de cervezas.

En el mundo de las empresas, el discurso se realiza en otro tono: en este ámbito se tratará con inversores y potenciales socios. La exposición del proyecto debe ser clara, convincente y, en lo posible, no debe dejar lugar a dudas. El pitch de una idea es, entonces, un elemento fundamental a tener en cuenta para llevar un proyecto a buen puerto. No solo permitirá abrir nuevas puertas o descubrir horizontes que permanecían fuera de radar,sino que además ayudará a refinar objetivos y tener un panorama más claro del presente—y el futuro—del plan que se lleva a cabo. El modelo más famoso de pitch es el“elevator pitch”, un concepto que sugiere que hay que ser capaz de vender una idea en una charla de ascensor, cuya duración se limita a un par de decenas de segundos.

 

Leandro Sabignoso y Karen Mirkin

 

Ezequiel Glinsky, director de Innovación y Nuevas Tecnologías para Argentina, Chile y Uruguay de Microsoft, destaca que hay exposiciones más o menos estructuradas a la hora de ser evaluadas.“El pitch con un inversor, un ejecutivo o alguien que te encontrás y querés convencer,suele darse de manera más desestructurada porque se puede extender en el tiempo y ser interrumpido por otra persona y no tiene una clara evaluación en base a puntajes.” El panorama es distinto cuando se ingresa en el universo de las competencias de startups, un fenómeno creciente donde proyectos compiten entre sí para ganar el acceso a financiamiento o apoyo de instituciones públicas o privadas.Glinsky citó el caso de Imagine Cup, la competencia mundial de proyectos de innovación de que el gigante de Redmond tiene a escala global, y que tuvo su pata argentina con la selección Nash, el equipo que representará al país en la final que se realizará en los Estados Unidos. “En la competencia local hubo una evaluación y amás sistematizada: un pitch de ocho minutos, donde se miden 50 puntos de tecnología, 15 de innovación, 15 de factibilidad y 20 puntos de concepto. Por más que tu factibilidad y tu concepto sean extraordinarios,si la parte tecnológica y de innovación es baja no vas a tener chances.” En este sentido,remarca las diferencias con un pitch tradicional:“En el elevator pitch, tal vez, con pasión y con una muy buena idea pasas y te ganas esa oportunidad de pitchear mejor una idea”

La idea como combustible

Para cualquier startup la construcción de un pitch es un proceso crítico, no solo por la importancia del mismo, sino porque muchas veces saca al emprendedor de su lugar de confort, lo obliga a no quedarse encerrado en su idea, a escuchar el feedback y a enfrentarse a audiencias que muchas veces harán críticas y recomendaciones sobre el proyecto. No es un escenario sencillo de afrontar, pero los nuevos emprendimientos ya lo toman como algo que viene con el territorio. “Nosotros empezamos a pitchear en agosto del año pasado; nos aceleró NXTP Labs y a partir de ahí tuvimos que crear nuestro pitch. No pulirlo, crearlo. La primera versión fue un desastre y luego fue un poquito mejor, es un proceso bastante evolutivo”, asegura Leandro Sabignoso,CEO de Auravant, una firma de tecnología enfocada en el agro.Através de la lectura de imágenes aéreas tomadas desde drones o nanosatélites obtienen información para administrarla dosis justa de fertilizantes,según los requerimientos del cliente.

Con esta idea participarán en octubre próximo del South Summit, un mega evento con 10.000 asistentes y más de 100 startups que “pitchearán” ante inversores españoles.Allí tendrán la posibilidad de cerrar rondas de inversión en el viejo continente y conseguir valiosos contactos comerciales. Auravant—cuyas otras dos cabezas son Nicolás Larrandart y Leonardo Fernández—recibió además inversión de Wayra, la aceleradora de startups digitales de Telefónica.Karen Mirkin, gerente de Desarrollo de negocios de la filial local, tiene el oído entrenado a la hora de reconocer un buen pitch. Porsus oficinas han pasado un centenar de proyectos, por lo que a la hora de seleccionar nuevas empresas ya hay un proceso definido en cuanto qué tiene que incorporar el pitch.

“Cuando selecciono startups para Wayra utilizo una serie de criterios. En primer lugar, hago foco en el equipo, no solo en la estrategia sino en la capacidad de ejecución, y que tan bien está balanceado. En segundo lugar, es importante saber cuál es la estrategia de mercado que están viendo y que la misma sea regional o global, luego el producto y la puesta de valor, y cuáles son las métricas que lo vuelven sustentable en el largo plazo.” Sabignoso subraya que lo más importante “es ese proceso para llegar al destilado de cómo contarla idea bien y rápido, que te hace reflexionar sobre puntos más importantes del negocio”. Mirkin coincide con este último punto:“A medida que el emprendedor va madurando su propuesta de valor, va teniendo una respuesta del mercado y va teniendo una planificación estratégica, toda esa claridad que tiene sobre el largo plazo de la empresa se traslada a la claridad que tiene su mensaje”.

Los retos a superar

El emprendedor argentino tiene un obstáculo extra y es el idiomático. Si presentar una idea ya es de por sí un proceso complejo, agregar otro idioma a la ecuación lo convierte en un reto aún más difícil. El equipo Nash, que ganó la pata argentina de la Imagine Cup, viajará a Seattle a exponer su idea y deberá hacerlo en inglés. Nicolás Clozza, estudiante del ITBA y miembro del equipo que completan Ramiro Olivera, Julián Antonielli y Luciano Mosquera, confiesa que la principal preocupación es no caer en los nervios, ya que si se traban hablando en castellano, en inglés no les va a salir“ni una palabra”.

Para Clozza, la exposición en los medios de la que disfrutaron después de ganar el pasaje a la final de la Imagine Cup los ayudó a refinar el pitch y a explicar de manera más clara de que se trata su proyecto ResCue, que utiliza drones autotripulados para mapear zonas de riesgo y así llevar ayuda útil a losrescatistas sobre personas atrapadas u otrosincidentes queno se puedan observar a simple vista. El emprendedor destacó que es importante “ver al jurado, tener en cuenta sison de un perfil más económico o técnico”. No tener en cuenta este aspecto puede hacer que una presentación se centre en definiciones que no interesan y uno pierda al interlocutor en ese hilo.

 

Ezequiel Glinsky, (derecha) director de Innovación para Argentina de Microsoft, junto con Ramiro Olivera, Luciano Mosquera y Julián Antonielli, de Nash

 

Habituándose al pitch

Nash y Auravant muestran los dos lados del emprededorismo. Los primeros son estudiantes que encaran su primer gran proyecto con una experiencia que incluye decenas de proyectos pequeños y hackatones que los fueron entrenando a la hora de exprimir una idea. Auravant, en cambio, está compuesta por profesionales con pasado en Telefónica y Bayer y están más habituados al lenguaje corporativo. La experiencia le hizo saber a Sabignoso que,si bien la idea es importante, el proceso de ejecución y evolución de esa idea lo es mucho más.“Al fin y al cabo la idea que uno tiene no es revolucionaria, lo importante es llevarla a cabo, por eso no hay problema en contarla.Con Auravant nosotros unimos partes de varias ideas y luego fuimos desarrollándolas”, aclara.

Respecto al pitch con el que presenta a su startup, destacó que “más allá de que no haya una cámara filmándote día a día, al pitch lo practicamos siempre”. En la última prueba de fuego, diseñaron un pitch para los tres minutos que tenían de manera reglamentaria para exponer, donde tuvieron que explicar cuál es la propuesta de valor y por qué es para ellos una oportunidad participar del evento en España.

Lo que importa es lo de adentro

Construir un pitch no es una ciencia exacta,siempre hay lugar para innovar y probar cosas que antes no se hayan probado. El acceso a videos de cientos de miles de conferencias y presentaciones subidos a YouTube y otras plataformas ofrece la oportunidad de tomarlo mejor de cada uno y adaptarlo a un nuevo discurso. Sin embargo, no hay que permitir que el árbol tape todo el bosque.Glinsky, que vio pasar por sus oficinas proyectos hoy exitosos como Atomic Lab,Gi Fly Bikes y uSound (las tres participaron de la pasada edición de la Build, la conferencia anual de desarrolladores de la firma),reflexiona alrespecto:“La capacidad de contar bien una historia siempre esfavorable. Pero lo fundamental está en la sustancia que acompaña a eso. Todos los casos de éxito suelen ser además buenos storytellers, pero principalmente tienen buenos productos”.

 

Protagonistas

NASH

La startup está compuesta por alumnos de tercer año del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA). Luego de ganar el certamen argentino, por el que recibirán mentoría y soporte tecnológico, viajarán a la sede central del gigante de software, en Redmond (Washington), donde competirán con estudiantes de todo el mundo. El ganador del certamen se llevará US$100.000 y la posibilidad de potenciar su proyecto con el respaldo de la compañía organizadora.

 

AURAVANT

La compañía recibió inversiones de Wayra y NXTP Labs (US$ 100.000) que se sumaron a los US$ 50.000 aportados por los propios fundadores. Actualmente, tiene una ronda de inversión abierta de US$ 300.000, que permitirá cubrir los hitos de crecimiento de 2017 y 2018. Luego, esperan llegar a una ronda serie con una mayor valuación y empezar a crecer más rápido.“Para crecer tenés que quemar cash y lo haces por inversión. Esperamos ser rentables a partir de 2018”, explica Sabignoso.



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1 Comentario

Luis Vale Reportar Responder

El aprovechamiento de sub,-productos y/o rechazos de Produccion,tienen un sinfin de Posibilidades. Se calcula que un 10%del PBI se pierde al no efectuar ningun Proceso y/o Operacion de transformacion

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